Jesuitas

Compañía de Jesús

La Compañía de Jesús es una orden religiosa de la Iglesia Católica fundada por San Ignacio de Loyola y aprobada en el año 1540 por el papa Pablo III. Sus miembros son conocidos con el nombre de jesuitas. Presentes en todo el mundo, realizan labores muy diversas, adaptándose a las necesidades de la sociedad. Sus principales ámbitos de acción son la educación, la acción social al servicio de los colectivos más desfavorecidos, el acompañamiento espiritual y el trabajo intelectual, entre otros. Es propio de todas las actividades de los jesuitas la opción de la fe desde la promoción de la justicia. 

La experiencia ignaciana genuina

La Cueva de San Ignacio es un Centro Internacional de Espiritualidad que ofrece primariamente la práctica, estudio y formación sobre la experiencia ignaciana genuina.  

  • Con la práctica de los Ejercicios, en sus diversas modalidades, priorizando el acompañamiento personalizado, convencidos que en nuestro tiempo de incertezas y cambios, la tradición ignaciana ayuda a integrar la interioridad y el compromiso por un mundo más justo, la profunidad del discernimiento y la lucideza de la acción. 
  • Con el estudio y formación sobre los Ejercicios y la Espiritualidad ignaciana en cursos y seminarios, en estrecha vinculación con la Escuela Ignaciana de Espiritualidad (EIDES de Cristianismo y Justicia). Así se pretende ofrecer una aplicación y traducción de la espiritualidad ignaciana a las diferentes circunstancias de nuestro mundo.

Nuevas formas de descubrir y adentrarse en la espiritualidad a partir del trabajo de la interioridad.

La Cueva de San Ignacio es un Centro Internacional de Espiritualidad que quiere participar en la investigación que realizan tantas personas, creyentes y no creyentes, de nuevas formas de descubrir y adentrarse en el misterio de lo Real a partir del trabajo de la interioridad, combatiendo a la vez "la globalización de la superficialidad" (Adolfo Nicolás).
 
Movido por la experiencia de la "iluminación" de Ignacio ante el Cardener, el Centro de Espiritualidad busca el diálogo con las fronteras de nuestra confesionalidad, con el deseo de encontrar respuesta a las preguntas cruciales de la existencia, en el anhelo común de construir una sociedad más solidaria y justa. Esto lo concreta especialmente en:
  • La oferta de varios programas de Silencio, Interioridad, Contemplación, movidos por la pedagogía ignaciana del "conocimiento interno" que lanza a la vez en la inefabilidad del misterio y dejarse afectar, como Jesús, por las pobrezas de todo tipo.
  • El estudio teórico sobre la interioridad en las diversas Tradiciones Religiosas, y la participación y promoción de foros, seminarios y espacios de formación.

Especial atención a la adolescencia y la juventud

La Cueva de San Ignacio es un Centro Internacional de Espiritualidad que, en la estela de la historia ignaciana y de la Compañía, tiene una especial atención a la adolescencia y la juventud, fomentando en ellos el proceso de crecimiento en la fe y la "iniciación" en los ámbitos descritos en los dos epígrafes anteriores.

  • Ofrece pedagogías para suscitar la interioridad, el silencio, el autoconocimiento... (con ejercicios de expresión corporal, danza, relajación, silencio, reflexión...) de manera que los adolescentes experimenten la alegría del descubrimiento del misterio de lo Trascendente en el propio corazón y en el corazón de la vida, no obviando, sino encajando las rupturas propias y ajenas que va descubriendo en su proceso de crecimiento.
  • Fomenta el estudio teórico de la pedagogía de la interioridad para adolescentes y jóvenes, participa en los foros de reflexión sobre el tema, convoca un seminario permanente de expertos y dedica una especial atención a la formación de "pedagogos de la interioridad", una interioridad que, en el la estela de Ignacio, sólo será válida si se conjuga con la "exterioridad".

Universalidad

La Cueva de San Ignacio es un Centro Internacional de Espiritualidad que siente la universalidad como un constitutivo de su misión. Con esto queremos ser fieles a Ignacio de Loyola que tenía la convicción que "el bien cuanto más universal es más divino" y, a la vez, queremos sintonizar con la dinámica de globalización que caracteriza nuestra época. 

  • Por esto, el horizonte del servicio de este Centro es atender las demandas que surgen de diferentes partes del mundo, y en todas las propuestas y necesidades emergentes, con la gama variada de sensibilidades, dentro del ámbito de los objetivos descritos en los apartados anteriores. 
  • Para responder de manera adecuada a esta meta, el Centro Internacional de Espiritualidad, integrará Guías espirituales y Profesores de diferentes partes del mundo buscando la sinergia para la consecución plena de los diferentes objetivos.