
Formación para adolescentes, jóvenes y familias
Un espacio para jóvenes, adolescentes y familias
La Cueva de San Ignacio, en la estela de la historia ignaciana y de la Compañía, tiene una atención especial para la adolescencia y la juventud, y fomenta en ellas el proceso de iniciación a través de:
- Ofrecer pedagogías para suscitar la interioridad, el silencio y el autoconocimiento (con ejercicios de expresión corporal, danza, relajación, silencio, reflexión, etc.) de manera que los adolescentes experimenten la alegría del descubrimiento del misterio de lo que es transcendente en el propio corazón y en el corazón de la vida, sin obviar, pero encajando las rupturas propias y ajenas que van descubriendo en su proceso de crecimiento.
- Fomentar el estudio teórico de la pedagogía de la interioridad para adolescentes y jóvenes, participar en los foros de reflexión sobre el tema, convocar un seminario permanente de expertos y dedicar una atención especial a la formación de "pedagogos de la interioridad". Interioridad que, en la estela de Ignacio, solo será válida si se conjuga con la "exterioridad".
- Contar con unos espacios adaptados a un estilo juvenil. Dispone de un equipo pedagógico y pastoral formado por expertos en estos campos. Acepta y ofrece actividades de diversa duración para adolescentes y jóvenes, que engloban desde una mañana a dos o tres días. A través de una metodología dinámica, se pretende que los jóvenes puedan profundizar en su interior, descubrir la individualidad de los otros y abrirse a la experiencia de la interioridad y la transcendencia. En colaboración con la Fundación Jesuitas Educación.
- Disponemos de dos lugares privilegiados para desarrollar estas actividades:
Apéndice:
LBCN Multimedia i Jesuïtes Educació presentan Ignasi de Loiola. Quadern d'Activitats, una autobiografia de Sant Ignasi en formato cómic y de cuaderno de actividades.
Las ilustraciones son de Picanyol, y la traducción de Josep Mª Rambla, sj.
La Cueva de San Ignacio ofrece un retiro de fin de semana de oración y reflexión en clave ignaciana para las familias, parejas con o sin hijos (adolescentes y niños) con propuestas de trabajo individualizadas y en grupo, con los ejercicios espirituales de trasfondo.




