
Dos meses de reciclaje

MANIFIESTO ORANTE DEL GRUPO DEL CURSO DE RECICLAJE 2019
Parecía imposible imaginar la belleza de este tiempo que se nos ha regalado y en el cual Dios nos ha ido abriendo, trabajando y disponiendo a vivir en su amor de mil maneras. El silencio y el encuentro; la reflexión y la oración; la acogida y la apertura… todo ello nos ha ayudado a sintonizar con la música que Dios ha querido y quiere cantar a través de nuestras vidas.
Durante los dos meses largos del curso ha habido tiempo para todo. Tiempo para danzar y abrazarse, tiempo para reír y para sanar; tiempo para buscar y para saborear la paz. Tiempo para escuchar y para compartir, para renovar y para contemplar, para bendecir y para acoger la Palabra; tiempo para meditar y tiempo para aprender a mirar con ojos nuevos. En definitiva: tiempo de Dios, tiempo de consolación.
Un tiempo, además, muy bien estructurado y combinado entre clases, espacios personales, salidas, oración y eucaristía compartidas, etc. Con la riqueza añadida del grupo que hemos ido formando; una pequeña comunidad temporal inter cultural e inter congregacional, con presencia de carismas laicales, religiosos, sacerdotales etc.
Por todo ello acabamos esta experiencia profundamente agradecidos. Agradecidos por la amistad compartida. Porque es una “amistad en el Señor” que nos ama y nos invita a ser testigos en el mundo de su Reino, a vivir el amor y el servicio allá donde nos encontremos y especialmente en apoyo a los más desfavorecidos. Agradecidos porque la factibilidad de “otro mundo posible” nos hace creer, crecer y vibrar.
Agradecidos y enviados. Enviados a cuidar este mundo, a ejercer el oficio de la consolación entre tanto dolor que encontraremos a nuestro alrededor. Ahora somos como lanzados de nuevo a la realidad que nos espera. Ojalá podamos implicarnos en ella con mayor esperanza y compromiso, con mayor libertad y disponibilidad para vivir plenamente la vocación a la que hemos sido llamados. Por eso acabamos con esta pequeña oración:
“Te pedimos Señor que aumentes y fortalezcas nuestra esperanza, que confiemos siempre en Ti, en tu bondad y en tu fidelidad”

