Retiro para jóvenes universitarios

El pasado viernes 22 de Noviembre, un grupo bien nutrido de ex-alumnos nos fuimos a Manresa a compartir unos días de oración y a descubrir a que hemos sido llamados, que buscamos y qué podemos ofrecer en esta sociedad. Los participantes en el receso éramos desde la promoción 2015, hasta la más joven, la 2019.

Han sido unos días muy especiales, compartidos en una casa que tiene mucho significado para la gran mayoría de nosotros. Manresa, no es sólo especial por ser un lugar esencial en nuestra espiritualidad sino porque también a lo largo de nuestra vida escolar, Manresa ha sido símbolo de experiencias religiosas profundas y fondants por todos nosotros con los retiros que organizaba la escuela.

Este receso ha sido posible gracias a la generosidad del Nubar Hamparzoumian SJ, un jesuita que en las promociones más jóvenes de la escuela nos ha marcado por su profunda y sencilla fe y por su facilidad de acercarse y de transmitir ' ns su vivencia del Cristo en el contexto actual.

Todos nosotros coincidimos en que ha sido una experiencia única e inolvidable y un verdadero regalo el hecho de tener la ocasión de disponer de dos días para poder reflexionar, orar y poder remirar nuestra vida con los ojos de Dios. Salimos todos más fortalecidos en nuestro compromiso de querer ser cristianos comprometidos con nuestras circunstancias y en nuestros entornos. Gracias a la Asociación de Antiguos Alumnos, para organizar este tipo de experiencias que no sólo fortalecen los lazos de amistad entre los que vamos sino también nos ayuda a no olvidar que tenemos que ser hombres y mujeres para los demás. Y como decía San Ignacio: "en la escuela entramos para aprender, salimos para servir". Ya esperando la próxima convocatoria.

 

Mire Serra Arnau (P.2015)